Costumbres viejas en tiempos nuevos

El abuelito de „La sonrisa etrusca” de José Luis Sampedro es todo un personaje. Luchó contra los nazis en la II Guerra Mundial como un partisano de la resistencia italiana; conocía bien el campo, el sabor de un queso auténtico, de las castañas y del vino de la tierra. Había tenido durante toda su vida lo que se podría llamar „vergūenza masculina”, es decir que había cumplido bien con su trabajo de hombre. Las mujeres de ese tipo de hombres solían tener „vergüenza femenina”, es decir que cumplían sin quejarse con todas sus tareas de mujer. Esas mujeres no dejaban que sus hombres hicieran la compra, por ejemplo. Un hombre podía pagar la compra o cargar con cosas pesadas, pero no podía dejar que lo vieran llevando a casa una bolsa de alimentos. Estas dos „vergūenzas”, la masculina y la femenina, eran importantes en sociedades con un reparto claro de las obligaciones respectivas, como es el caso de la sociedad italiana que describe Sampedro en su obra. Continue reading “Costumbres viejas en tiempos nuevos”

Vergogne, France! Vergogne!

El follón que se ha montado en torno al incendio de la Catedral de Notre-Dame de París podría tener un  lado tierno si no presentara también sus aspectos vergonzosos, incluso feos.  Francia, país que a lo largo de su historia ha quemado casas en otras tierras, que ha sometido a prueba de sangre y fuego a otras naciones no ha sido capaz de apagar un fuego en su propia casa. ¿Y qué fuego, Dios mío, qué fuego? Un fuego en que ardían símbolos cristianos.

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