¡Estorban ustedes!

Otra vez. En la vida todo se repite, sobre todo los actos miserables. En plena época pandémica, en el octavo o noveno mes desde que comenzara la expansión del Covid por Europa, cuando todos, profesores que se queman las retinas delante de pantallas de ordenador dando clases a distancia, médicos de la sanidad pública que atienden a los pacientes en los hospitales arriesgando su propia salud, trabajadores en los andamios, pequeños y medianos empresarios que hacen lo imposible por sacar adelante su modesto negocio, cajeros y cajeras en los supermercados, cuando todos, recalco, luchamos contra el virus, los políticos lo único en que piensan es en montar y en ganar elecciones. Continue reading “¡Estorban ustedes!”

Orgullo moldavo

Ahora es cada vez más evidente la tendencia de cuestionar lo que antes a nadie se le hubiera ocurrido poner en entredicho. La humanidad parece sentir un vivo deseo de transformarlo todo en preguntas e incertidumbre, de todos parece haberse apoderado una especie de inquietud existencial, cada uno parece vivir una aguda crisis de identidad que muchas veces sólo se imagina pero que trata de destacar con implacable tozudez. Continue reading “Orgullo moldavo”

Reyes, médicos y peces

Siempre he seguido con mucho interés todo lo que sucede en España. En cuanto a la desaparición del Rey Juan Carlos -reconozco que yo, nacido en un país sin reyes ni nobles, donde incluso las palabras señor y señora fueron sacadas del vocabulario y del trato entre las personas y sustituidas por ciudadano, ciudadana o camarada, no entiendo la necesidad de una realeza- podría decir que no me ha llamado la atención el hecho en sí sino otra cosa: lo rápido que muchos españoles tomaron la decisión de borrar su nombre de las calles, plazas y hasta de una universidad. Continue reading “Reyes, médicos y peces”

Cosas raras

Cuando viajo a mi tierra soviética durante casi 70 años siempre siento tristeza por las mismas dos razones: a mis padres los noto cada vez más viejos y no ocurre nada, ningún cambio espectacular, no se observa ningún indicio de desarrollo. Y sin embargo, en esa misma tristeza descubro también motivos de alegría: mis padres se dirigen digna y lentamente, con una especie de contagiosa sabiduría, hacia ese infinito que nos espera a todos y la misma tierra parece estar esperando con serenidad algún cambio; parece estar descansando para recuperar las fuerzas perdidas durante varias décadas de convulsiones, sacudidas violentas y choques brutales entre dos mundos con modos de vida diferentes en muchos aspectos. Continue reading “Cosas raras”