Con unos calores de más de 40 grados a la sombra lo único que se agradece en una ciudad recalentada, polvorienta y llena de gases de escape es el frescor de un árbol.
Continue reading Anotaciones sobre el árbol de Antón Pavlovichi ChéjovCon unos calores de más de 40 grados a la sombra lo único que se agradece en una ciudad recalentada, polvorienta y llena de gases de escape es el frescor de un árbol.
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