Shalamov y la alabanza del trabajo

Shalamov y la alabanza del trabajo. Shalamov de gorro ruso
Shalamov de gorro ruso

-¿Cómo puedes dormir todo el día, padre? –preguntó a su padre, ciego, el joven Varlam Shalamov.

– ¡Tonto!, yo, cuando duermo, veo.

El escritor no olvidó nunca aquellas palabras. También para él, el sueño sería durante muchos años una bendición, significaría el fin de una jornada de horroroso trabajo en el Gulag.

El padre de Varlam, Tihon Shalamov, había sido sacerdote. Varlam calló su origen cuando ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Moscú. Un año y medio más tarde le expulsaron de la universidad por ser hijo de un clérigo. Ese había sido su primer encuentro con el régimen estalinista, todavía en ciernes. Continue reading Shalamov y la alabanza del trabajo

50 minutos

La tregua del recreo ya ha terminado.

Voy por el pasillo con la carpeta de las listas de clase bajo el brazo.

– ¡Hola!

– ¡Hola!

Algunos alumnos saludan, otros me mandan a tomar por culo. Democracia. Un enano que corre como un loco, choca conmigo y me larga un cabezazo en el vientre, dejándome sin aliento. Consigo recuperarlo en un par de segundos. Aquí no pide perdón ni la madre que lo parió.

– ¿Te duele?

– ¡Aparta, tío, que tengo clase!

¡Aguantar! Hago lo que puedo para que no se me note el cabreo. Entro en el aula.

– ¡Hola! ¡HOLA!- repito para que me oigan.

¡Joder, qué mala leche! Están de espaldas y no me hacen ni puto caso. Me darían de hostias si pudieran.

¡Aguantar! Continue reading 50 minutos