Shalamov y la alabanza del trabajo

-¿Cómo puedes dormir todo el día, padre? –preguntó a su padre, ciego, el joven Varlam Shalamov.

– ¡Tonto!, yo, cuando duermo, veo.

El escritor no olvidó nunca aquellas palabras. También para él, el sueño sería durante muchos años una bendición, significaría el fin de una jornada de horroroso trabajo en el Gulag.

El padre de Varlam, Tihon Shalamov, había sido sacerdote. Varlam calló su origen cuando ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Moscú. Un año y medio más tarde le expulsaron de la universidad por ser hijo de un clérigo. Ese había sido su primer encuentro con el régimen estalinista, todavía en ciernes. Continue reading “Shalamov y la alabanza del trabajo”

¡Ay, esa democracia que nadie quería!

Nos quisieron hacer entender que no sólo de pan vive el hombre y consiguieron exactamente lo contrario.

En las tiendas comunistas no había mucho que comprar. A un occidental se le pondrían los pelos de punta ante tamaña pobreza. Solamente se encontraban los productos básicos; leche, pan, conservas en lata –buenísimas, por cierto, de las que ahora ya no se hacen- y no recuerdo si también carne. Continue reading “¡Ay, esa democracia que nadie quería!”