
Adivina adivinanza
El profesor moderno es muchas veces una especie de payaso cuyo papel en las aulas ya no es el de enseñar, sino de caer bien a sus alumnos. ¿Qué puedo hacer, en estas condiciones, para que mis alumnos estudien, a ver? Al cole ya no se viene para eso. Se viene para cualquier otra cosa; para pasar el rato, para cachondearse de los profes, para sacarse instantáneas sugerentes durante la clase. Y, claro, si le hago ver al pequeño sinvergüenza que esto o aquello no está bien, el pequeño sinvergüenza es capaz de mandarme a paseo porque en casa tiene un padre -o una madre- que no para de estimular su personalidad ni un momento, acogiendo con aplausos, ¡olé!, cualquier maldad que se le pase por la cabeza.