50 minutos

La tregua del recreo ya ha terminado.

Voy por el pasillo con la carpeta de las listas de clase bajo el brazo.

– ¡Hola!

– ¡Hola!

Algunos alumnos saludan, otros me mandan a tomar por culo. Democracia. Un enano que corre como un loco, choca conmigo y me larga un cabezazo en el vientre, dejándome sin aliento. Consigo recuperarlo en un par de segundos. Aquí no pide perdón ni la madre que lo parió.

– ¿Te duele?

– ¡Aparta, tío, que tengo clase!

¡Aguantar! Hago lo que puedo para que no se me note el cabreo. Entro en el aula.

– ¡Hola! ¡HOLA!- repito para que me oigan.

¡Joder, qué mala leche! Están de espaldas y no me hacen ni puto caso. Me darían de hostias si pudieran.

¡Aguantar! Continue reading 50 minutos