Rusia acorralada

En septiembre de 2014 escribí un artículo que titulé “Rusia acorralada”. Me lo publicaron en una página que ha desaparecido, llamada proscritos blog, Esta mañana -escribo esto a 27 de febrero de 2022- me he acordado de él, lo he buscado y lo publico aquí. Algunos detalles siguen actuales.

Rusia acorralada

¿Y qué ha conseguido Ucrania? Salvo destrucción, caos y muerte. O este fue el plan occidental para este país. O el plan fue primero provocar al oso ruso para que éste, enloquecido, tomara lo que quisiera y luego repartirse tranquilamente los restos entre los que lo habían provocado.

Obama dijo claramente que los Estado Unidos –como si los Estados Unidos fueran una sola persona- no piensan meterse en una guerra con Rusia. Ah, vale. ¿Pero si los Estados Unidos, aun habiendo provocado a los rusos, no quieren pelear con ellos, quién va a pelear entonces? ¡Un paso adelante los que lo van a hacer, a ver! Me dirijo a los jefes europeos más bravucones. ¿Cómo, nadie? Ah, entiendo. El plan fue enfrentarlos entre sí, a los ucranianos y a los rusos, en una guerra fratricida. Creo que me estoy poniendo sentimental y en política, como se sabe, eso no es muy correcto.

Los rusos entran por donde les da la gana y hacen lo que les da la gana, porque saben que nadie tiene cojones para detenerlos, sobre todo allí donde ellos consideran su territorio. ¿Entonces para qué se ha organizado toda esa barbarie? A lo mejor para que las víctimas colaterales, niños, ancianos, mujeres y hombres, desesperados por los bombardeos y por la sangre derramada ilógicamente, clamen por una paz inmediata, la que sea, rusa, americana o alemana. Es decir ¡hagan con nosotros lo que quieran, métanos donde quieran, en Estados Unidos, en la OTAN, en Alemania, en Rusia con tal de dejarnos vivir tranquilamente!

Me gustaría decirles a esos que se creen amos del mundo que el planeta, comparado con sus desmesuradas ambiciones, es una pelotita de golf.

Recuerdo nuestras peleas cuando éramos niños. Si los que se liaban, con su bronca nos estropeaban el juego, los mandábamos a darse de hostias en otro sitio. Solía pasar una de las tres opciones siguientes; los dos gallitos se tranquilizaban en seguida, un gallito quería pelear y el otro no y por tanto ganaba el que quería sin que se consumara la pelea, o querían los dos y se enzarzaban en una paliza que solía ser muy brutal, con sangre y todo.

Está claro para todo el mundo, supongo, que con Rusia nadie quiere luchar abiertamente. Al menos no ahora. El objetivo es acorralarla y asediarla. Y no es de esperar que Rusia se quede de brazos cruzados; golpeará de la manera más perversa posible, desestabilizando, creando zonas de conflicto allí donde pueda, en la frontera de la Unión Europea o dentro de la misma. ¿Por qué no negociar un suministro de gas mucho más barato con Bulgaria por ejemplo, o con Hungría? ¿O con cualquier Gobierno Autonómico de España, País Vasco o Cataluña? ¿Qué, les parece el disparate? Los rusos, como tienen gas hasta para bebérselo, pueden permitirse el lujo de ofrecerlo gratis con tal de sacar ventajas políticas; Putin no es un dirigente capitalista ni Rusia es una democracia. Además, hacia el dinero los rusos tienen una actitud de personajes dostoyevskianos, lo aman y lo desprecian al mismo tiempo, lo es todo en la vida y no lo es nada. Aguantan la pobreza con estoicismo y son derrochadores de fortunas. Es decir irracionales y sin límites, totalmente imprevisibles. Pelear con un pueblo así es complicado. Ah, y otro detalle. En la II Guerra Mundial Stalin enviaba a la primera línea del frente «batallones de penados», presos que debían pagar con sangre su deuda con la patria. ¿Y si los nuevos mercenarios de Putin fueran gente sacada a propósito de las repletas cárceles rusas y enviada a luchar en diversos frentes europeos? Esos son peores que los kamikazes. Esos no quieren morir matando sino matar, seguir viviendo y disfrutar contándolo.

Europa, digo, tiene que estar preparada para combatir contra un enemigo así. Si no lo está, no tiene huevos o no cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, o qué sé yo por qué otra razón que se me escapa, que se ponga inmediatamente a negociar una paz para Ucrania, no vaya a ser que al final se quede sin nada. Las guerras fratricidas, provocadas desde el exterior, pueden acabar a veces con el abrazo entre los hermanos.

Leave a Reply

Your email address will not be published.