Catalanes, los traidores

Un par de catalanes aventureros tienen acojonada a España entera. Y en una parte muy grande de este mundo se habla de ellos. A los cabroncetes se les da importancia y ellos se crecen ante nosotros y se creen Lenines, Napoleones o vete a saber qué.

Hace poco analizamos el comportamiento de un chaval de 16 años que se emborrachó en clase. El cabrón lo hizo a posta para burlarse de la autoridad, seguro de que no le iba a pasar nada pero todos le hablaban con dulzura. Continue reading “Catalanes, los traidores”

E’paña se desintegra

Es espectáculo que está ofreciendo España al mundo entero en su disputa con Cataluña es ridículo pero no puede montar otro espectáculo distinto: así es la ley. ¿Qué ley si todo ha empezado porque ya no hay leyes? Si la única ley que empieza a reinar en todo el planeta es la ley del desorden, la ley del incumplimiento de las leyes -antiguas o actuales-, la ley de la expresión libre, de decir lo que me dé la gana, hacer lo que me dé la gana y donde me dé la gana.

La vigencia de esta ley empezó con la desintegración de la Unión Soviética, con la entrega del Premio Nóbel a Gorbachov por regalar a Occidente el inmenso espacio del comunismo soviético, con la fragmentación de antigua Yugoslavia, con Kosovo, con el internet y las redes sociales. Y continuó con la anexión de Crimea, con la guerra de Ucrania, con la proclamación de las repúblicas populares de Dombas y de Lugansk. Continue reading “E’paña se desintegra”

El problema catalán

Imagine similarăEl referéndum de Cataluña es una aventura política completamente irresponsable. Y es una pena que una Europa Unida admita y tolere en su seno aventuras políticas -y políticos aventureros- que fomenten en el pueblo ciertas voluntades de las que luego se aprovechan.

Afirmar que España hace imposible la coexistencia de varios pueblos dentro del mismo estado y, sobre todo, creérselo, es de risa. España no es una dictadura. España respira libertad, prosperidad y buen ambiente. Tiene lengua, moneda y tradiciones comunes. Tiene régimen democrático y un rey bondadoso. No hay motivos reales para la pretendida separación. No existen. Sencillamente no existen. Las disensiones no son tan graves como para no poder solucionarlas con negociaciones.

No es este el problema y no es esta su solución. Continue reading “El problema catalán”